Esbozo biográfico de
Gustavo Esteva escrito por David C. Korten[1] para presentarlo como
editor participantes del Foro del Desarrollo Centrado en
Gustavo Esteva trabaja tanto en forma
independiente como en el seno de una variedad de organizaciones y comunidades
mexicanas. Ha sido una figura clave en la fundación de diversas ONGs y redes
mexicanas, latinoamericanas e internacionales, incluyendo Espacios de
Innovación Tecnológica (que vincula e impulsa la interacción entre grupos y
comunidades) y Autonomía, Descentralismo y Gestión (un agrupamiento de doce
ONGs que apoyan a varios centenares de grupos de base). Prefiere llamar
“hamacas” a esas organizaciones, más que redes o coaliciones, porque tratan de
acomodarse a la forma de las iniciativas de sus miembros, en vez de imponerles
requisitos de colaboración.
Aunque no es economista por entrenamiento,
Gustavo recibió el Premio Nacional de Economía Política de México por sus
contribuciones a la teoría de la inflación, y aunque no es sociólogo fue
Presidente del Quinto Congreso Mundial de Sociología Rural. También fue
Presidente de
Al principio de su carrera, Gustavo ocupó
posiciones importantes tanto en empresas privadas como en el gobierno y parecía
destinado a una carrera distinguida en el establecimiento. Sin embargo, llegó a
la conclusión de que la solución a los problemas de la gente sólo puede
provenir de ella misma y se puso a su servicio.
Gustavo es un conocido escritor, que ha
publicado una docena de libros y más de 500 ensayos, en diversos países y
lenguas. Edita el suplemento dominical de El Nacional y es columnista en otros
periódicos mexicanos. Gustavo tiene especial interés en ampliar la conciencia
pública sobre el impacto de las políticas públicas en la vida de los pobres.
Trata de hacer accesible a una audiencia más amplia de intelectuales y líderes
de opinión los puntos de vista y perspectivas de los pobres con los que está
asociado.
Gustavo es una voz activa del segmento
“desprofesionalizado” de la comunidad intelectual del sur. Rechaza tanto la
terminología como las construcciones del desarrollo en todas sus formas, por
considerarlos inherentemente destructivos de los procesos humanos a través de
los cuales la gente común se empeña en recrear comunidad como una expresión
creativa de su cultura y aspiraciones. Gustavo argumenta que aún las
prescripciones del desarrollo “alternativo” conducen inexorablemente a privar a
la gente del control de sus propias vidas y desplazan el control a los
burócratas, los tecnócratas y los educadores. En vez de suponer que el progreso
humano encaja en un molde predeterminado que conduce a la creciente
homogeneización de culturas y estilos de vida, prefiere un “pluralismo radical”
que honra y nutre la diversidad cultural distintiva y habilita muchos caminos
para la realización de aspiraciones autodefinidas.
Gustavo Esteva no
hablaría de sí mismo en los términos de estas notas preparadas a principios de
los años 90, pero en ellas se encuentra una descripción cariñosa y respetuosa
de su actividad que él puede apreciar. En estos años ha aumentado
considerablemente el número de sus publicaciones y se ha ampliado y
profundizado su activismo en comunidades y organizaciones. En 1996 fue asesor
del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en sus negociaciones con el
gobierno y desde entonces participa de una u otra manera en el zapatismo. Desde
1989 vive en un pequeño pueblo indio en Oaxaca, en el sur de México, y dedica
una parte significativa de su actividad al Centro de Encuentros y Diálogos
Interculturales y
[1] David C.
Korten es un conocido escritor y activista internacional. Entre sus obras destacan When Corporation Rule the World y The Postcorporate World: There is Life Alter Capitalism.